CASTILLO MEDIEVAL
15982
page-template-default,page,page-id-15982,bridge-core-2.1.5,cookies-not-set,ajax_fade,page_not_loaded,,vertical_menu_enabled,qode-title-hidden,side_area_uncovered_from_content,qode-theme-ver-20.2,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.1,vc_responsive

Símbolo y origen de Ulldecona
El Castillo de Ulldecona es un símbolo identitario incuestionable de nuestro pueblo. Con su imponente silueta y carácter, reflejado también en el escudo local, todavía ahora aporta valiosa información sobre la evolución histórica y cultural de una zona clave en el control del territorio. A lo largo de la Historia su situación estratégica como punto de control de las rutas y como límite entre los reinos cristianos y musulmanes, ha dejado restos de las varias fases de ocupación humana.
Los íberos ya se establecieron en lo alto del cerro para vigilar el resto de asentamientos ibéricos con que estaban relacionados visualmente y socialmente. Las pocas estructuras que sobresalen a la parte norte del recinto amurallado de hace más de dos milenios, constatan que, ya en aquella época, su importancia estratégica era vital. No se tiene constancia de la más que probable ocupación romana pero, sería probable que existiera algún punto de control dada la proximidad y el dominio visual que se tiene sobre la vital Vía Augusta con todos sus ramales intercomunicados y las más que probables villas romanas con sus explotaciones agrícolas. Más visibles son los vestigios de la ocupación árabe del siglo VIII al XI. Destacan los restos de la muralla construida a la antigua celoquía militar, culminada por dos torres de control todavía muy visibles en la estructura del conjunto actual. La reconquista cristiana del levante peninsular fijó la frontera entre los reinos cristianos y los musulmanes en el actual río Noria. Y fue entonces que se empezó a edificar la actual fortificación militar cristiana sobre la anterior fortificación musulmana. El encargo se hizo el 1178 a la Orden del Hospital por Alfonso el Casto. Este sería la cuna de la Ulldecona medieval con la primera Carta Puebla el 1222, aprobada en el mismo cerro.
La visita guiada en el Castillo permite descubrir la impresionante Torre Cuadrada o Torre del Homenaje y su imponente y poderosa figura: la Torre Redonda; la encantadora Iglesia de Santa Maria de Àngels; las dependencias domésticas que recuerdan la actividad cotidiana; los restos de la antigua fortificación árabe; sus dobles murallas defensivas y los grandes momentos de nuestra Historia que han marcado y continúan custodiando nuestra cultura e identidad, en la hora que saluda los recién llegados que se acercan.